A 33 años del Golpe de Estado en Argentina…

Con respecto a los años de la dictadura militar, por ejemplo, circularon, disputaron y disputan en la Argentina distintas interpretaciones que en una forma esquemática podríamos dividir en cuatro tipos de interpretación:

1. Los que plantean que en la Argentina hubo una guerra antisubversiva legítima,

2. los que hablan también de una guerra pero en el contexto de lucha de clases,

3. los que dicen que hubo un genocidio de las clases dominantes con efectos al conjunto de la población

4. los que entienden esos años en el marco de la teoría de “los dos demonios” en donde se plantea que dos sectores antagónicos y similares se enfrentaron a la mayoría de la sociedad pacífica que fue víctima de ambos.

La predominancia de una lectura u otra tiene enormes consecuencias en la construcción histórico-política. Es imprescindible, sin embargo aclarar que las representaciones, explicaciones del período que se encuentran en estas “formas puras”, son minoritarias; sin embargo creo que toda interpretación, confusa y hasta a veces contradictoria, está contenida, forzando un poco, en alguna de estas interpretaciones, generales y esquemáticas.

Leído en: http://www.untref.edu.ar/documentos/proyectosdeinvestigacion/Levy.pdf
(Proyecto de Investigación sobre la Representación de la Dictadura y la relación con la política en los jóvenes nacidos a partir de la recuperación democrática en el Partido Tres de Febrero)

Más información e imágenes:
http://www.taringa.net/posts/imagenes/2249327/Nunca-M%C3%A1s___-Imagenes-para-no-olvidar.html
(muestra fotográfica “Ausencias” de Gustavo Germano)

http://www.taringa.net/posts/info/2328382/No-estamos-todos,-faltan-30_000—24_03_76.html
(pueden encontrar diversos comentarios de los usuarios de Taringa, acerca de la dictadura militar)

vimos-rendirse-a-los-ingleses



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Educación, comunicación social y medios masivos

Entrevista a José Manuel Valenzuela Arce, subida a Internet por usuario valenzuelamanuel.

Acceder al video: http://www.youtube.com/watch?v=IswdxH-woto

Temáticas que se desarrollan | palabras clave | apuntes rápidos: alienación, recepción crítica de los medios de comunicación, teorías de la comunicación social, sociedad global, conocimiento acumulado, comprensión, parcialización, fragmentación, calidad de la información que recibimos, comprensión de los procesos comunicativos, marcos culturales, matrices de sentido, Escuela de Frankfurt, industrias culturales, visión lineal-unívoca, masas, manipulación, poder, intereses, apertura de espacios mediáticos, crítica a concepto “homo videns”, códigos críticos de recepción, nivel educativo, modelo educativo, sistema educativo, corrupción, impunidad, desdén por el aprendizaje y la verdad, Pedagogía Crítica, Paulo Freire, encapsulamiento del proceso educativo, nula discusión en las aulas, reproducción de prototipos que aparecen en los medios de comunicación, narcomundo, drogas, actualización de formatos y marcos pedagógicos, opciones, visiones alternativas, lo político como conjunto de dispositivos a través de los cuales la sociedad participa en la generación de poderes y en el proyecto de civilización que estamos viviendo y queremos vivir.

Evolución | Revolución | Decadencia

En todo proceso adaptativo, una cultura puede adoptar tres estilos:

En el primero de ellos, la cultura mantiene su capacidad de modificarse oportunamente para enfrentar los nuevos retos que el medio o la diversificación del organismo social le exigen. En tal caso, los procesos adaptativos se realizan con un costo mínimo y en el tiempo óptimo: es lo que llamamos evolución.

En un segundo estilo, la cultura pierde su capacidad de advertir los nuevos desafíos y de enfrentarlos oportunamente, y sólo emprende la tarea de responder a ellos de manera tardía y catastrófica, mediante una violenta destrucción de instituciones e ideologías que han devenido inadecuadas. Es lo que llamamos usualmente revolución: su costo social es mayor, pero en definitiva posibilita la supervivencia del cuerpo social ante el nuevo desafío.

Pero cabe aún un tercer estilo: la cultura puede falsificar sus mecanismos perceptivos para impedirles advertir las señales dé alarma, o paralizar sus centros de decisión, o inhabilitar los mecanismos de respuesta, de tal manera que ésta no se produzca nunca. Es lo que llamamos decadencia.

El organismo social se limitará a responder a las situaciones nuevas con las mismas viejas respuestas, sin aprender nada de las realidades supervinientes. En tal momento, su situación se asimila a la de una especie incapaz de mutar, o a una memoria inepta para aprender datos nuevos, y comparte con ellas un destino ineluctable: la de ser barrida cuando ocurra la primera modificación de grandes proporciones del medio ambiente o de la propia estructura social.

La decadencia de una civilización comienza cuando sus poderes de dominio cultural se perfeccionan tanto, que le permiten falsificar o inhabilitar las subculturas y contraculturas que constituyen su mecanismo adaptativo natural, cerrando así las vías de todo cambio, evolutivo o revolucionario. La capacidad de supervivencia de una cultura se define, por el contrario, por la habilidad de aprender de sus subculturas sin ser destruida y sin destruirlas.

Fuente: http://tinyurl.com/cxnfrv (se descargará un archivo .doc) – Capítulo I: Cultura y contracultura | La cultura como conflicto

Aproximación a la Sociología del mate

El mate no es una bebida, corazones de otro barrio.
Bueno, sí.

Es un líquido y entra por la boca.

Pero no es una bebida.

En este país nadie toma mate porque tenga sed.

Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión.

Te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es: “¡hola!” y la segunda “¿unos mates?”.
Esto pasa en todas las casas.

En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa en la de las mujeres charlatanas y chismosas,

y en la de las discretas.
Pasa en ruedas de hombres serios, inmaduros, expansivos o reflexivos.
Pasa entre los abuelos de un geriátrico o entre los adolescentes mientras están estudiando.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse nada en cara.
Peronistas y radicales se ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único que tenemos en común las víctimas y los verdugos.
Los buenos, los malos, los santos y los reventados.
A un hijo, le empezás a dar mate cuando te lo pide.
Entonces se lo das tibio, muy dulce, y el chico se siente grande.
Sentís un orgullo tan enorme cuando ese enanito de tu sangre
empieza a tomarlo, que se te sale el corazón del cuerpo.

Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón….
Cuando conocés a alguien por primera vez,

siempre decís: -Venite a casa y tomamos unos mates.
La gente pregunta, cuando no hay confianza: ¿-Dulce o amargo?
El otro responde: -Como tomes vos.
Los teclados de las computadoras argentinas tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas.
Siempre.
Con inflación, con hambre, con militares, con democracia,
con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas.

Y si un día no hay yerba, un vecino la tiene y te la da de onda, o le pedís y está todo bien.
La yerba no se le niega a nadie.
Este es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de
ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de llave, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes

el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.
No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y

toma su primer mate sin que haya nadie en casa,

en ese minuto, es porque ha descubierto que tiene alma.
O estás muerto de miedo, o estás muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.
Ninguno de nosotros se acuerda del día en que tomamos por primera vez un mate solos.
Pero debe de haber sido un día importante para uno.
Por dentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y nada menos

que una demostración de valores…
Es la solidaridad de bancarse esos mates lavados porque la charla es buena.

La charla, no el mate.
Es el respeto por los tiempos para hablar y para escuchar, uno habla mientras el otro toma y viceversa.
Es la sinceridad para decir,”- ¡Cambiá la yerba, o arreglalo un poquito!”
Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente: ¿está caliente, no?
Es la modestia del buen cebador.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia del uno por uno.
Es la bendición de decir “gracias”, al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores
pretensiones que la de compartir.
Ahora vos ya sabes que un mate no es sólo un mate…
…andá calentando el agua, que voy para allá!

Autor: Hernán Casciari
Nota: agradezco a Jota y a Guty, quienes me informaron que el autor del escrito no es Lalo Mir, sino el que se menciona en línea anterior.

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Apuntes de Sociología del Deporte

Se puede descargar el apunte desde aquí –> www.franciscoperezfernandez.com/socdep.doc

Extraído de la página personal de Francisco Pérez Fernández (http://www.franciscoperezfernandez.com/)

 

2008-11-13-153917

 

 

 

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Wall Street y los monos

Creo que con leer esto vamos a tener una idea de como es la cosa, simplemente hay que saber de que lado ubicarse y en que momento.

WALL STREET Y LOS MONOS

Una vez llegó al pueblo un señor, bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, que está dispuesto a comprar cada mono que le traigan por $10.

Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazar monos.

El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a $10 cada uno sin chistar.

Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés, entonces el hombre ofreció $20 por cada mono, y los campesinos corrieron otra vez al bosque.

Nuevamente, fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a $25, y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.

Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero, como tenia negocios que atender en la ciudad, dejaría a cargo de su ayudante el negocio de la compra de monos.

Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles:

Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección.

Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35, y cuando el jefe regrese de la ciudad, se los venden por $50 cada uno.
Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del ‘jefe’.

Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros  de toda la vida.

Ahora sí tienen ustedes una noción bien clara de  cómo funciona el Mercado de Valores y la Bolsa.

Je…Je…Je…

Enviado por Juan José del Campo

La lupa sobre el trabajo que no alcanza para nada

Texto completo en: http://www.quilmespresente.com/notas.aspx?idn=132195&ffo=20080828

Robert Castel hizo especial hincapié en que las actuales transformaciones en el mundo del trabajo y el debilitamiento de las protecciones sociales que se basaban en él se enmarcan en “un pasaje desde el capitalismo industrial y sus formas de regulación a un nuevo capitalismo, esta vez financiero y globalizado, caracterizado por la precarización del trabajo y la paralela fragilización de las protecciones sociales y un crecimiento del número de personas que quedan afuera de esos sistemas fuertes de protección social”.

Según el especialista, paralelamente se produjo un proceso de decolectivización y reindividualización del mundo del trabajo, que rompe con el sistema de solidaridad entre profesionales, quienes pasan a competir unos con otros. En este marco, los soportes colectivos se desmoronan y la sociedad se transforma, cada vez más, en una sociedad de individuos. Y se produce una paradoja, según la cual, la situación de precariedad laboral, en muchos casos, se hace permanente. De allí que el especialista pusiera el acento en la necesidad de dar nuevas respuestas a los sectores que quedaron desprotegidos, superadoras de la asistencia mínima que se instrumenta actualmente en muchos países y que contemplen la situación de los trabajadores precarizados cuando no están empleados.

El disciplinamiento de los movimientos

Lo que viene a continuación, fue subido a Flickr por sangreDeOda:
http://www.flickr.com/photos/sangre_de_oda/1112214411/

Cuando llegamos a un lugar nuevo, es como besar en la oscuridad a una mujer desconocida. La búsqueda de un lugar o de un habitad ligado a la supervivencia material lleva a la mediocridad y al desperdicio de la vida. El hombre sin meditación termina creando un cordón umbilical carnal y mental que lo aferra a un espacio determinado y a un centenal de capas materiales que le genera un sentido de pertenencia, llamado identidad nacional. El hombre le tiene terror a amarrar la prótesis del cordón umbilical a lo imaginativo, le genera un caos sistémico. La primera herida del hombre es el acto de ese primer corte al momento de nacer que provoca que ese cordón sea sustituido por múltiples prótesis materiales y de pertenencia. El hombre receptivo le tiene miedo a los cortes en sus flujos, el hombre disciplinado le tiene miedo a la ruptura. El hombre se ha vuelto receptivo de lugares, de espacios, de prótesis. Saca de su inconciencia el cordón umbilical para ligarlo a bienes materiales, a espacios conocidos, a ideales y metas prefabricadas para la subsistencia animal, a objetivos rutinarios y repetidos. El sentido de la búsqueda se ha perdido, el peregrinaje se traduce en miedo, el sentarse a meditar en la soledad genera pánico porque el hombre ha aprendido a generar un autocontrol ligado al tiempo productivo monetarista, el pensamiento debe autoinmovilizarse a una carretera única en la cual se debe pagar de peaje la vida.

Como si a cada hombre se le diera solo unas pocas oportunidades para encajar, y mientras más rápido lo haga será más exitoso, nacer para llenar los moldes humanos, nacer para llenar espacios, nacer para llenar nichos, para llenar puestos, para llenar cargos y organizaciones.

Hay que deambular hasta llegar a ese punto donde por fin tus costillas tienen una solución. Como llegamos al lugar de nuestro anclaje. Años buscando, años perdiendo ese tiempo exitoso, años vagando por la medula de caminos desconocidos. El mayor terror es la pertenencia, olvidarse de lo étnico fatal, lo territorial es cárcel, lo identitario es cárcel, lo económico es cárcel, los gustos alimenticios son cárceles, el miedo al futuro es cárcel. Hay una tierra perdida que tu alma implora por encontrar, si tiene la suerte de nacer exactamente en el punto que tu esqueleto encaja con el alma politeísta. Cuantas veces las personas salen de sus rutas diarias, deambulan como locomotoras por sus rieles, deambulan como si todas las distancias estuvieran unidas por puentes. El alma siempre será politeísta, adora el trueno y los besos, le rezará a la macabra noche, le rinde culto a las frutas que cuelgan de las ramas, a la lombriz solitaria que se enamora del cuello de las jirafas, a las bocas carnosas. Si terminara persiguiendo a cada mujer hermosa que pasa terminaría en un laberinto, así como he perseguido el eco de las palabras, así como cada lenguaje pasa por mis ojos contorneándose como una mujer desnuda he terminado en laberintos de poesía. Tanto tiempo estancado en un solo lugar es enfermizo, el cuerpo debe estar en movimiento, no regirse por el disciplinamiento del movimiento. Lo terrible es cuando los cuerpos caen en el sometimiento del movimiento, siempre fluyendo por las mismas calles, siempre dirigiéndose a las mismas instituciones y organizaciones políticas, siempre fluyendo por las mismas carreteras y los mismos espacios turísticos, que terror me da cuando escucho la palabra turístico, me da terror que alguien me diga que soy un turista. El disciplinamiento de los movimientos es la aórtica infernal por donde los hombres se vuelven sonámbulos, centralizando sus piernas. El hombre autodirecciona sus desplazamientos por la ciudad, siguiendo ideales sistémicos. Siempre el mismo lugar para comer, el mismo lugar para pasear, la misma cama para hacer el amor, el mismo rincón para deshacer la mujer a besos. El hombre siente miedo de tomar una calle paralela, entregarse a la aventura de doblar por una esquina desconocida. La mecánica del tiempo ha atravesado el movimiento, los cuerpos circulan como si estuvieran regidos por abismos, por mapas virtuales que castigan su carne. Por las calles iluminadas, por los lugares comerciales, por las veredas donde crece el intercambio. El miedo a perderse, el miedo a caer en la desorientación, el miedo al suspenso, el miedo a ser un caminante inmoral de la ciudad. El hombre camina pensando hacia donde llegara, eso limita su capacidad de observación y emotiva, limita su sustancia imaginativa, el hombre camina con una política y un objetivo, perdiendo de vista el eje de la sorpresa. La identidad y la pertenencia nacen del miedo a perderse, del miedo a desafiar el disciplinamiento de los movimientos, del miedo a romper las fronteras mentales de una ciudad divida en clases, terror a traspasar las fronteras sociales. Al hombre se le genera un miedo en cada calle desconocida lo que limita su búsqueda. Los espacios públicos, y los espacios privados. El terror debe crearse en los espacios públicos para que el hombre no libere su imaginación y su observación. Solo se llega a los espacios públicos a través del miedo, a través de la ambigüedad, a través de los cercenamientos de ejes naturales que controlen su cuerpo. Transforma tu espacio privado en poesía, transforma el espacio público en búsquedas. Los hombres solo han aprendido a usar movimientos raquíticos al coordinar el tiempo con los sentimientos del espíritu.

Los Bad Boys (César Hazaki)

Ante los violentos hechos donde chicos ricos de Resistencia que salían de noche en 4×4 a pegarles a los pobres, filmaban la palizas y subían el video a internet; va este texto escrito hace un tiempo por César Hazaki:

La cultura adolescente de los Bad Boys y los Fondos Buitres

El recuerdo de Yabrán: El poder da impunidad:

Conocimos los fondos buitres en todo su esplendor en los noventa cuando se lanzaron sobre las economías emergentes, eufemismo que habla de los países sometidos a las disposiciones de las grandes empresas multinacionales y el imperialismo a través del Banco Mundial, FMI y demás organismos que prepararon el desembarco, con sus consejos, presiones y técnicos, de la “ocupación financiera”.

Los Fondos Buitres, como su nombre lo indica, aprovechan la debilidad de una empresa comprando sus deudas y, a través de ellas, empujarlas hacia el peligro de muerte –sobrevolándola y acechándola- momento preciso de hacerse propietarios de la misma con el menor costo y esfuerzo posible. No es difícil hacer relaciones que muestren la historia entre la riqueza y la sexualidad. Codicia: “Afán excesivo por las riquezas/ apetito sexual”, define el diccionario de la Real Academia Española.

Capitalismo salvaje, bonos basura, fondos buitres son formas habituales de denominación de las acciones más recalcitrantes de la concentración monopólica. Sobre ellos se imprime una categoría apreciada: “Libertad” sólo que le agrega una palabrita mágica: “Mercado”. Así libertad de mercado es la vía por la que los fondos buitres y el capitalismo salvaje son parte del pragmatismo ramplón para justificar la lógica que da la expropiación global. “El poder da impunidad” la frase de Yabrán ilumina en estas pampas el modelo de apretar, ahogar y devorar empresas, de alguna forma podemos decir que dejó en ella un modelo a seguir.

Fondos Buitres y su modelo para exportar:

Los Fondos Buitres requieren gente entrenada y endurecida en la guerra económica para lograr la destrucción y sometimiento de empresas. En general reclutan gente joven de las universidades más conspicuas para ir entrenándola en el tema. No hay más que recordar la película “Wall Street” y el entrenamiento de Micheal Douglas sobre el joven para que aprenda a delinquir en la bolsa de valores.

Esos jóvenes fueron los conocidos yuppies, contracara del modelo hippie de los años sesenta, marcaron con sello de identidad el placer por ganar dinero, la ostentación y el consumo. Fueron el paradigma que el imperialismo mostró como ideal para la juventud de los ochenta. El joven narcisista, exitoso, consumidor de todo tipo de exclusivos bienes y estrechamente asociado a la cocaína. Lo que se dice un modelo para exportar que tiene al doctor Johnson -como el Dale Carnegi del momento, no se trata ya de ganar amigos- sino de seguir su indicación: El hombre debe dedicarse a ganar dinero dado que es una actividad recomendable y placentera. Frase que parece sacada de un libro de autoayuda del capitalismo para expandirla por vía mediática a todo el globo.

Vemos así como “los sectores dominantes utilizan su “capital simbólico” para nombrar las identidades colectivas que permiten mantener las formas de dominación en que ese poder se perpetúa” (1) Enrique Carpintero Topía Revista Nº 46

Los Chicos Malos:

Han salido a la luz algunas formas de relación entre los jóvenes de clase alta en sus diversiones de fin de semana, en especial en country –de las que poco suele conocerse dado que se mantienen dentro del espacio cerrado de los mismos- lugares de diversión nocturna y zonas de veraneo. Como suele ocurrir son las crónicas policiales, al mejor estilo de la siempre vigente novela negra, las que pueden mostrarnos los indicios para analizar los hechos. Nos referimos a asesinatos en riña y en modos de pelea que adquieren formas sorprendentes para aquellos que creen que el bienestar y la riqueza alejan la violencia y el sadismo de los jóvenes de las clases acomodadas. Estos hechos no son producto de la xenofobia, ni de ninguna forma de racismo, ni de la diferencia de clase sino que integran la diversión al modo de una ordalía que se realiza cada sábado.

Los crímenes del poder hacia la juventud son más que conocidos en Argentina y los mismos se fueron deslizando desde el terrorismo de estado, a las jóvenes como María Soledad y los ejecutados por el gatillo fácil de las distintas policías del país. En todos estos ejemplos es el poder, en sus distintas formas, el que se constituye en amo y señor de las vidas y muerte de los jóvenes. En los casos que estamos tratando de entender son diferentes por la misma razón que antes mencionamos: se da entre personas que pertenecen un mismo grupo y no parece haber ningún intento de apoderamiento del espacio físico –como es el caso de barras de barrio- ni interés económico de por medio. ¿Entonces por qué ocurren? ¿Qué expresan?

Vale la pena intentar algunas ideas: los jóvenes son parte de una sociedad que les da modelos y propuestas, como no existe una sola forma de ser adolescente, tenemos que ir comprendiendo que estas conductas y estos grupos no surgen de la nada y poco parecen tener que con el nivel educativo y económico que poseen. Cabe aclarar que hablamos de estas situaciones a sabiendas de que hechos violentos en las clases altas han ocurrido siempre y que seguirán ocurriendo, cambia con los casos que nos ocupan es que nos pueden ir indicando hacia dónde están preparando las clases dominantes, con qué ejemplos, con qué cosas permitidas, cuáles prohibidas, modelos a imitar, etc.

Duro y cruel: Son jóvenes que pueden llevar una pelea hasta el aniquilamiento del otro, que no tienen códigos de pelea sino que buscan armar celadas para que la o las víctimas siempre sean elegidas siendo menos y con pocas posibilidades de defenderse. Una vez logrado esto la posibilidad de muerte del rival no los detiene sino que parece actuar como un acicate.

Cabe preguntarse entonces cuales serán los destinos de estos muchachos para qué se están preparando, casi sin saberlo, y qué les pedirá la sociedad el día de mañana. Podemos decir que son hijos de Yabrán dado que creen en la impunidad de su propio poder y lo refuerzan buscando rivales más pequeños en número para triunfar en sus raids nocturnos de fin de semana, en esta especie de “deporte extremo”. A diferencia de los violentos solitarios, estos otros andan en grupo y, es más, necesitan estar juntos para realizar estas acciones. Adrenalina pura conseguida con energizantes –parece una terrible ironía el nombre de estas bebidas- alcohol y éxtasis.

Esta forma de goce extremo y ritualizado no es conveniente, para el poder, que se exprese tan “en vivo y en directo” por sus propios hijos. Dado que se trata de convencer a la sociedad de lo contrario, esto es que la violencia, el asesinato y demás delitos es sólo asunto de los pobres hacinados en las villas, de jóvenes marginales, de los piqueteros duros, de bandas de narcos, de la mafia china, etc. Puestos así los Bad Boys, en blanco sobre negro, a los ricos se les rompe el espejo ideológico con el que aspiran y necesitan que la sociedad los vea e idealice.

No hay duda que tales “diversiones” ponen de manifiesto, de arriba hacia abajo, el sadismo que recorre la sociedad capitalista en la que vivimos. Aquí se muestra esa subjetividad hecha de desechos, de restos amorfos de la anterior, como dice Silvia Bleichmar (2 Topía número 46), preparada en las clases altas para expandir el modelo del sálvese quien pueda y que propugna jóvenes endurecidos para trabajar como los fondos buitres, agregamos nosotros.

No se trata de temer a los “Chicos Malos” y declararlos peligrosos para la sociedad sino de lo inverso: ver en ellos el entrenamiento adaptativo en el sadismo y la crueldad para que luego, ya adultos, lo apliquen en sus lugares de mando.


Autor: César Hazaki

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Hoy tenemos miedo a la ciudad

En esta oportunidad podrán descargar un documento PDF que contiene las siguientes temáticas, relacionadas con los desarrollos del educador italiano Francesco Tonucci:

-Una vez tuvimos miedo al bosque

-Hoy tenemos miedo a la ciudad

-Pero, ¿Qué puede hacerse? La solución privada, individual

-La solución social, política, repensar la ciudad tomando al niño como parámetro

-Que los niños puedan salir solos de casa

Anexo:

-El laboratorio de Fano

-Dentro de Fano

-Fuera de Fano

-Una propuesta nacional

Laboratorio «Fano la città dei bambini». Via Arco d’Augusto 2. 61032 Fano (PS). Italia. Fax 07 21 80 32 73.

Para acceder al documento, realizar click a lo que sigue –> hoy-tenemos-miedo-a-la-ciudad

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Sentir la ciudad como propia

Dentro de cada una de las megalópolis o grandes y medias urbes de América Latina nos resulta difícil tener
idea de dónde estas comienzan y dónde terminan, o en qué lugar preciso nos hallamos. En general, la población posee una vaga experiencia de la ciudad como conjunto, ni siquiera de partes de ella, el simulacro
de la totalidad solo puede obtenerse de los helicópteros que dirigen el tránsito.

En este sentido podemos señalar como fenómeno contemporáneo, la creciente dificultad que tienen los actuales habitantes de nuestras ciudades para identificarse con el entorno en el que viven y trabajan. Ya que cada vez son menos los que viven y trabajan en el mismo inmueble y posiblemente sean muy pocos los que viven y trabajan en el mismo lugar en que nacieron. Esto se debe a la cada vez más creciente movilidad que caracteriza a la población, ligada a su vez a los factores de economía cambiante, las tradiciones mutantes, las nuevas oportunidades de trabajo o empleo, la menor sujeción a la actividad ejercida por la generación precedente, los cambios generales de las modas, los gustos y otros aspectos diversos.

Pareciera ser que la ruta que transitamos cotidianamente determina nuestro conocimiento de la ciudad, o peor aun, la rutina de nuestros movimientos hace que dejemos de conocer hasta por dónde transitamos día a día.

Cada grupo de personas recorre apenas sólo pequeños sectores de estos inmensos conglomerados, para desarrollar sus tareas habituales. Es por esto que se pierde la experiencia de lo urbano, debilitándose los lazos de solidaridad y la idea de pertenencia.

También observamos que de los barrios hoy, ya no se sale al centro, ya que no existe un único centro. Aquel
lugar geográfico delimitado conformado por monumentos, o por cruces de calles y ciertas avenidas, teatros,
cines, restaurantes, confiterías, peatonales, etc. Muchas ciudades latinoamericanas, como por ejemplo Buenos Aires, han entrado en un proceso de “angelinización”.

Ya casi no nos movemos de una punta a la otra de la ciudad. Los barrios ricos por su parte, han establecidos sus propios centros, quizás más limpios, más ordenados, o mejor vigilados, cambiando el concepto de espacio público e impidiendo un intercambio más democrático. Podríamos decir entonces que la gente actualmente pertenecen más a los barrios urbanos o a los barrios “audiovisuales”, ya que perciben la ciudad en forma mediatizada.

Todo ello lleva a una mutabilidad de los valores formales y significativos del entorno construido, o sea del marco de vida del ciudadano corriente. Por lo cual se produce la perdida de significados de las formas urbanas y por lo tanto una incapacidad para sentir la ciudad como un bien colectivo al cual se está vinculado
por obligación a la par que derechos individuales.

Profesora Alicia Cabezudo | Rosario, Argentina,2006

Documento completo en: http://www.hegoa.ehu.es/congreso/gasteiz/doku/Ciueduc.pdf

Resistir localmente a las evidencias de lo inevitable

Por lo cual podríamos concluir diciendo que “ … la esperanza no reside, pues, en un principio general que
actué en forma providencial por el futuro. Reside en la posibilidad de crear campos de experimento social
donde sea posible resistir localmente a las evidencias de lo inevitable, promoviendo con éxito alternativas que parecen utópicas en todos los tiempos y lugares excepto en aquellos que ocurren efectivamente…”

SANTOS, Boaventura de Sousa. A Crítica da Razão Indolente, Contra o desperdício da experiência. 3ª ed. São Paulo: Cortez, 2001, p. 36.

El proceso de individuación en la sociedad tecnológica

“La identidad de una persona depende de su integración activa y dialógica en un grupo comu­nitario, es decir que supere su grupo interno (su familia). A este pasaje de la familia donde tuvo el rol de hijo al grupo de pares donde va a encontrar su pareja y realizar su proceso de individuación, se le llama proceso de exogamia. Este proceso en la sociedad tecnológica está perturbado pues el tejido social está destruido o controlado vertical­mente por el Estado o por grandes empresas (donde quien decide no forma parte de la comunidad). Este va creando el habitante-robot, que pasiva­mente piensa y hace lo que pensaron o decidieron otros, es el hombre-programado. La escuela, la universidad, la televisión, los medios, las grandes empresas de “diversiones”, están sustituyendo los antiguos espacios de socialización: la cuadra del barrio (la solidaridad vecinal), las sociedades de fomento, y todos los grupos de creatividad, la “barra de la esquina”, el café de barrio, las mur­gas carnavaleras, la parroquia y todas las ceremo­nias espontáneas (actualmente diríamos autogesti­vas) de los pibes, los adolescentes, los adultos.”

Alfredo Moffat

La violencia juvenil

“Por eso creo que la violencia de esos chicos es el rostro nuestro: la gente se horroriza de verse en el espejo. Ellos quieren destruir a la sociedad que los hundió y también autodestruirse. Y la sociedad reacciona por miedo y no por compasión o solidaridad, porque cuando esos chicos necesitan ayuda no existen, nadie les soluciona los problemas. Cuando son víctimas no existen; cuando son victimarios, todos los quieren matar. La sociedad tiene que darse cuenta de eso: primero dejamos que se carguen de locura y después nos asombramos de sus reacciones y no sabemos qué hacer. Y nos desentendemos.”

Alfredo Moffat

Nuestra América (José Martí)

Nuestra América: no es un manifiesto americanista en el que se predique un fatuo nacionalismo o en el que se cante la superioridad de los valores autóctonos de los pueblos de hispanoamérica, sino que plantea, fundamentalmente, un programa político-cultural establecido de acuerdo con las necesidades más urgentes del continente. No hay romanticismo en la afirmación del hombre natural, de la Naturaleza americana. La afirmación de estos elementos cumple una determinada función política porque únicamente a partir de ellos podrá realizarse una liberación total. Nuestra América no es un canto a un pasado glorioso ni una invitación de retorno a él.

Autor: José Martí

Cultura, estereotipia, marginalidad, locura

Cultura que no tiene marginalidad, es cultura que muere por que se estereotipa. La marginalidad es necesaria para el crecimiento de la cultura. Los locos de hoy son los profesores del mañana.

¿Qué buscás en tus trabajos con los marginales?

Devolverle a la gente la que le han quitado. Tanto a los locos como a los linyeras les fueron quitando cosas. Yo soy un investigador de la locura, un explorador del margen. Busco nuevos modelos para el futuro. La marginalidad más o menos creativa exitosa siempre se transforma después en centralidad, se transforma en la definición central de la realidad. Lo qué después se consagra siempre fue previamente marginal, Van Gogh, los tangos, el rock. Yo uso mi conocimiento, para traer gente del margen al mundo central, para rescatar locos, los que se cayeron del racimo.


Fuente: http://www.moffatt.com.ar/