Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él

¿Qué hacemos con lo que hicieron de nosotros?

Autor: José Pablo Feinmann | 12/11/08

 

Y la grandeza del hombre reside en muchas cosas. Reside en que es finito en un mundo infinito, es imperfecto en un mundo perfecto, lo angustia su pequeñez, lo angustia la idea de la nada, lo angustia la idea del dolor, de la injusticia; y también la grandeza del hombre (todavía, porque puede ser que esto no sea para siempre) todavía puede radicar en que se rebele contra lo que intentan hacer de él.

Sartre tiene una frase que dice “Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él”. Esta es una de las frases más fundamentales de toda la historia de la humanidad, porque evidentemente desde que nacemos hacen de nosotros algo. Nosotros nacemos y nos hablan. Recibimos como una esponja palabras, palabras… Cuando empezamos a hablar decimos las palabras que nos dijeron. Es decir, no tenemos un lenguaje propio, creemos que dominamos una lengua y es esa lengua la que nos domina a nosotros. Pero alguna vez diremos una palabra nuestra y esta va a ser nuestra libertad. Entonces es cierto, está el lenguaje que nos condiciona, el entorno sociopolítico que nos condiciona, el inconsciente, todo eso, todo lo que quieran. Pero en algún momento, a partir de algún momento, tenemos que ser responsables de nosotros mismos porque somos lo que elegimos ser. Entonces bienvenida la frase “cada hombre es lo que hace, con lo que hicieron de él”.

La grandeza de la filosofía son estas cosas, entender estas problemáticas, en realidad esto requiere coraje. Porque la vida que alguien lleva puede parecerle injusta, pero es mansa, porque se deja llevar. Bueno, usted a la mañana se afeita, desayuna, va al trabajo, el jefe lo trata mal pero no lo escupe por lo menos, almuerza, se toma un digestivo, tiene problemas con el tránsito, llega a su casa agotado, pero nada grave lo acosó durante el día, saluda a su mujer y pasó otro día en su vida. Sí, pero no pasó, porque no pasó nada en su vida, no pasó nada. O sea, usted la pasó bien, usted no se amargó, usted no se asustó, no se angustió, se deslizó a lo largo de su día como una especie de hoja en la tormenta del capitalismo del siglo XXI, que es el único sistema que está vigente.

¿Pero cuánto más interesante hubiera sido si de pronto, usted se para y dice “pero caramba, qué vida de porquería estoy llevando, no puedo seguir así. Que porquería de trabajo, de familia, la televisión qué basura, muestran solamente algo redondo, ¿no tienen cara las mujeres?” No, olvídese de los ojos, de los labios, no hay más eso, ahora las mujeres tienen una sola cosa: culo. Y usted tiene que ver eso, porque eso le están dando.

Entonces a partir de ese momento usted dice “bueno, esto no va más”. Pero ojo, a partir de ese momento usted está solo. Está solo. Y eso se lo tiene que bancar. Se lo tiene que bancar y eso es una actitud filosófica, y eso es muy difícil, porque usted a partir de ahí dejó de pertenecer a la manada, y comienza a pertenecer a usted mismo. Y cuando usted comienza a pertenecer a usted mismo ya no tiene justificaciones, ya no puede distraerse, tiene que elegir, y usted va a ser el responsable de cada una de sus elecciones.

La filosofía es pues, coraje.

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¿Qué es la mente?

Artículo completo en: http://pacotraver.wordpress.com/2008/08/16/%C2%BFque-es-la-mente/

… el problema mente-cuerpo es sólo un problema teórico que planteado en abstracto parece insoluble y da lugar a teorías, experimentos y discursos, como este post que siguen siendo -no obstante- abstracciones, en realidad mente y cuerpo o mente y cerebro no representan ningún problema real en la vida sensible de los humanos que seguimos llorando por aquello que nos hace llorar y emocionándonos por aquello que nos hace emocionarnos con independencia de problemas mente-cerebro.

De manera que siguiendo el principio antrópico de Hawking, podriamos responder a la pregunta que titula este post de la manera siguiente: la mente es aquello que es necesario para preguntarse qué es la mente.

No se trata de una broma sino de la esencia de la cuestión: si podemos preguntarnos acerca de qué cosa es una mente es porque disponemos de una mente que puede plantearse ese tipo de preguntas. O dicho de otra manera no lograremos nunca saber qué es la mente desde fuera de la experiencia humana.

Curso de Filosofía (videos documentales para bajar)

Realizados por la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine de Vive TV

Todos los capítulos tienen una duración de entre 20 y 25 minutos, están ripeados de la tele en español y en formato wmv (El primero también en Div-x). Cada capítulo pesa alrededor de 50 megas.

Fue publicado en Taringa, en la siguiente dirección:

http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/1114165/Curso-de-Filosof%C3%ADa-(37-cap%C3%ADtulos!!)-un-link-por-cap_.html

Entregar cartas, pero que fueron escritas por otro (acerca del rol del docente y otras cuestiones)

Fragmentos de entrevista al filósofo, crítico literario y ensayista George Steiner realizada por el Diario El País.

… ¿Sabe por qué soy tan poco popular entre mis colegas académicos? Hay una razón muy sencilla. Siendo joven ya dije que había una diferencia abismal entre el creador y el profesor, o editor, o crítico. Y a los colegas no les gusta escucharlo. El capítulo más difícil de escribir en este libro, Envidia, es precisamente sobre esa relación con los profesores. Fue una pesadilla escribirlo. Sudé en cada frase. ¿Cómo se siente uno al vivir rodeado de los grandes sin serlo? Fui el miembro más joven de la Universidad de Princeton, ahí vivía al lado de Einstein y de Oppenheimer, y ahí supe qué eran los gigantes. Fíjese en ese pequeño retrato que hay ahí [un retrato dibujado de él en su juventud; debajo pone, en italiano, Il postino, el cartero]. Yo quiero ser el cartero, quiero que me llamen El Cartero, como ese personaje maravilloso en la película sobre Pablo Neruda. Es un trabajo muy hermoso ser profesor, ser el que entrega las cartas, aunque no las escriba. Mis colegas detestan escuchar eso. ¡La vanidad de los académicos es enorme!

… Somos los carteros y somos importantes. Los escritores nos necesitan para llegar a su público. Es una función muy importante, pero no es lo mismo que crear.

No, no es lo mismo. Me gustaría contarle una anécdota. Hubo un poeta contemporáneo llamado Nash que tradujo al poeta francés François Villon. En su famosa balada Las nieves de antaño había una línea en la que Villon venía a decir que la mujer ha envejecido: su pelo, escribía en francés, ya no es dorado, sino gris. Nash, en su manuscrito, lo tradujo así: “El brillo le cae del pelo”. El impresor cometió un error y escribió: “Un brillo cae del cielo”. Es una de las frases más hermosas de la poesía inglesa, ¡y se debe al impresor! Cada noche le pido a Dios que me envíe un impresor que cometa un error que me haga grande.

… He escrito ficción, y ha sido muy traducida, pero es una ficción intelectual, cerebral, alegórica. Son novelas que contienen ideas. Pero otra cosa es ser creador. Ah, la inocencia de un gran creador, el misterio de crear…

… Es muy probable que millones de personas lean literatura en formato de cómic. Hace poco leí una versión de Hamlet en formato de cómic y me resultó brillante. Redujeron el texto a momentos esenciales, y seguro que Shakespeare habría dicho: “No está mal. Mi texto era demasiado largo”. Ja, ja, ja.

… La cultura del futuro no será nuestra cultura. La cultura elitista y humanista que conocemos sólo pertenece a unos cuantos. Recuerde que voy a cumplir ochenta años y empecé antes de cumplir los veinte a publicar artículos sobre por qué la cultura no se enfrentaba al fascismo o a los nazis ¿Qué ocurrió? Aquí tenemos países con culturas superiores, tenemos las mejores escuelas, el mejor teatro, la mejor música. Y estos países nuestros se han convertido en infiernos. Y no sólo los países, sino que hay artistas grandes que se unen al fascismo. Nunca he dejado de hacerme esta pregunta, y aunque no tenga la respuesta, sí puedo decir que la cultura y el humanismo no son enteramente inocentes ni positivos. Walter Benjamin decía que toda gran obra está colocada encima de una montaña de inhumanidad. Es una verdad incómoda.

… Sí, lamento la cantidad de librerías que se están cerrando, y que sean más rentables ahora las industrias de la pornografía y de la droga. Esto es lo que uno debería preguntarse: ¿cómo puede ser que estas industrias sean las más poderosas en el universo del que estamos hablando? Estamos en peligro, sí, pero también es cierto que hay signos positivos. Nunca debemos olvidar que durante el esplendor de Florencia, en los tiempos de Miguel Ángel, Leonardo y los Medici, cada mes morían asesinadas muchas personas bajo el Ponte Vecchio. Nos olvidamos de cuánta salvajada ha existido en las grandes culturas.

… Hegel decía que toda nueva tecnología es una nueva filosofía. Bill Gates o sus ingenieros han cambiado el mundo. Google ha cambiado la percepción, la memoria, el cómo nos comunicamos. La tecnología es la fuerza más creativa del momento. Del mismo modo que el cine y la televisión son las formas más creativas de expresión. Sí, están llenos de basura, pero toda gran cultura ha tenido mucha basura. Hay una o dos revoluciones que se avecinan y tienen que ver con el trasplante de la memoria. Según estudios recientes sobre la memoria, no estamos muy lejos de implantarles chips de memorias a personas con alzheimer. Les darían un pasado artificial. Si eso ocurre, ¿qué pasa con el yo?

¿Y la otra revolución? Está por llegar, me da mucho miedo y francamente prefiero no estar vivo. Podremos vivir una media de 120 años. Muy pronto podrán rejuvenecer células. Seremos reemplazables, como el motor de un coche. Hoy, ser un investigador de biogenética es estar subido a una escalera mecánica que va cada vez más rápida. ¿Qué pasará cuando los jóvenes tengan que cuidar y alimentar a tanta gente mayor? La próxima guerra civil puede ser ésta.

Parece el tema de una novela de Saramago. De una novela, y de una pesadilla. Los jóvenes de hoy tienen que pagar impuestos, residencias de ancianos, la comida, la casa. Hay cada vez más ancianos.
Creo firmemente en el derecho a la eutanasia. Es un horror envejecer sin dignidad. Antes, las familias más o menos se podían hacer cargo de sus ancianos. Pero ya no pueden. Quizá la próxima crisis sea generacional.

¿Y existe alguna luz, profesor, se ve algo después del túnel? Hay países emergentes, culturas que se van imponiendo, China, por ejemplo.
Creo que el próximo poder artístico, intelectual y científico vendrá de la India. Tenemos muchos alumnos chinos y son muy buenos tomando notas y diciendo sí a todo. Sin embargo, los indios discuten, te preguntan…

El disciplinamiento de los movimientos

Lo que viene a continuación, fue subido a Flickr por sangreDeOda:
http://www.flickr.com/photos/sangre_de_oda/1112214411/

Cuando llegamos a un lugar nuevo, es como besar en la oscuridad a una mujer desconocida. La búsqueda de un lugar o de un habitad ligado a la supervivencia material lleva a la mediocridad y al desperdicio de la vida. El hombre sin meditación termina creando un cordón umbilical carnal y mental que lo aferra a un espacio determinado y a un centenal de capas materiales que le genera un sentido de pertenencia, llamado identidad nacional. El hombre le tiene terror a amarrar la prótesis del cordón umbilical a lo imaginativo, le genera un caos sistémico. La primera herida del hombre es el acto de ese primer corte al momento de nacer que provoca que ese cordón sea sustituido por múltiples prótesis materiales y de pertenencia. El hombre receptivo le tiene miedo a los cortes en sus flujos, el hombre disciplinado le tiene miedo a la ruptura. El hombre se ha vuelto receptivo de lugares, de espacios, de prótesis. Saca de su inconciencia el cordón umbilical para ligarlo a bienes materiales, a espacios conocidos, a ideales y metas prefabricadas para la subsistencia animal, a objetivos rutinarios y repetidos. El sentido de la búsqueda se ha perdido, el peregrinaje se traduce en miedo, el sentarse a meditar en la soledad genera pánico porque el hombre ha aprendido a generar un autocontrol ligado al tiempo productivo monetarista, el pensamiento debe autoinmovilizarse a una carretera única en la cual se debe pagar de peaje la vida.

Como si a cada hombre se le diera solo unas pocas oportunidades para encajar, y mientras más rápido lo haga será más exitoso, nacer para llenar los moldes humanos, nacer para llenar espacios, nacer para llenar nichos, para llenar puestos, para llenar cargos y organizaciones.

Hay que deambular hasta llegar a ese punto donde por fin tus costillas tienen una solución. Como llegamos al lugar de nuestro anclaje. Años buscando, años perdiendo ese tiempo exitoso, años vagando por la medula de caminos desconocidos. El mayor terror es la pertenencia, olvidarse de lo étnico fatal, lo territorial es cárcel, lo identitario es cárcel, lo económico es cárcel, los gustos alimenticios son cárceles, el miedo al futuro es cárcel. Hay una tierra perdida que tu alma implora por encontrar, si tiene la suerte de nacer exactamente en el punto que tu esqueleto encaja con el alma politeísta. Cuantas veces las personas salen de sus rutas diarias, deambulan como locomotoras por sus rieles, deambulan como si todas las distancias estuvieran unidas por puentes. El alma siempre será politeísta, adora el trueno y los besos, le rezará a la macabra noche, le rinde culto a las frutas que cuelgan de las ramas, a la lombriz solitaria que se enamora del cuello de las jirafas, a las bocas carnosas. Si terminara persiguiendo a cada mujer hermosa que pasa terminaría en un laberinto, así como he perseguido el eco de las palabras, así como cada lenguaje pasa por mis ojos contorneándose como una mujer desnuda he terminado en laberintos de poesía. Tanto tiempo estancado en un solo lugar es enfermizo, el cuerpo debe estar en movimiento, no regirse por el disciplinamiento del movimiento. Lo terrible es cuando los cuerpos caen en el sometimiento del movimiento, siempre fluyendo por las mismas calles, siempre dirigiéndose a las mismas instituciones y organizaciones políticas, siempre fluyendo por las mismas carreteras y los mismos espacios turísticos, que terror me da cuando escucho la palabra turístico, me da terror que alguien me diga que soy un turista. El disciplinamiento de los movimientos es la aórtica infernal por donde los hombres se vuelven sonámbulos, centralizando sus piernas. El hombre autodirecciona sus desplazamientos por la ciudad, siguiendo ideales sistémicos. Siempre el mismo lugar para comer, el mismo lugar para pasear, la misma cama para hacer el amor, el mismo rincón para deshacer la mujer a besos. El hombre siente miedo de tomar una calle paralela, entregarse a la aventura de doblar por una esquina desconocida. La mecánica del tiempo ha atravesado el movimiento, los cuerpos circulan como si estuvieran regidos por abismos, por mapas virtuales que castigan su carne. Por las calles iluminadas, por los lugares comerciales, por las veredas donde crece el intercambio. El miedo a perderse, el miedo a caer en la desorientación, el miedo al suspenso, el miedo a ser un caminante inmoral de la ciudad. El hombre camina pensando hacia donde llegara, eso limita su capacidad de observación y emotiva, limita su sustancia imaginativa, el hombre camina con una política y un objetivo, perdiendo de vista el eje de la sorpresa. La identidad y la pertenencia nacen del miedo a perderse, del miedo a desafiar el disciplinamiento de los movimientos, del miedo a romper las fronteras mentales de una ciudad divida en clases, terror a traspasar las fronteras sociales. Al hombre se le genera un miedo en cada calle desconocida lo que limita su búsqueda. Los espacios públicos, y los espacios privados. El terror debe crearse en los espacios públicos para que el hombre no libere su imaginación y su observación. Solo se llega a los espacios públicos a través del miedo, a través de la ambigüedad, a través de los cercenamientos de ejes naturales que controlen su cuerpo. Transforma tu espacio privado en poesía, transforma el espacio público en búsquedas. Los hombres solo han aprendido a usar movimientos raquíticos al coordinar el tiempo con los sentimientos del espíritu.

Ser con los otros

Es la debilidad del hombre lo que le hace sociable; son nuestras comunes miserias las que inclinan nuestros corazones a la humanidad; si no fuesemos hombres, no le deberiamos nada. Todo apego es un signo de insuficiencia: si cada uno de nosotros no tuviese ninguna necesidad de los demás, ni siquiera pensaría en unirse a ellos. Asi, de nuestra misma deficiencia nace nuestra fragil dicha. Un ser verdaderamente feliz es un ser solitario: solo Dios goza de una felicidad absoluta; pero ¿quién de nosotros tiene idea de cosa semejante? Si alguien imperfecto pudiese bastarse a sí mismo, ¿de qué gozaria, según nosotros? Estaría solo, sería desdichado. Yo no concibo que quien no tiene necesidad de nada puede amar algo: y no concibo que quien no ame nada pueda ser feliz.

Jean-Jacques Rousseau, Cartas a Lucilio

La identidad

Tal como lo concibe Derrida, su objetivo es poner de relieve el hecho de que la creación de una identidad implica el establecimiento de una diferencia, diferencia que a menudo se construye sobre la base de una jerarquía: por ejemplo entre forma y materia, blanco y negro, hombre y mujer, etc. Una vez hemos comprendido que toda identidad es relacional y que la afirmación de una diferencia es una condición previa para la existencia de cualquier identidad -es decir, la percepción de “otra” cosa que constituirá su “exterior”-, entonces podemos empezar a comprender por qué dicha relación siempre puede convertirse en el caldo de cultivo del antagonismo. Al llegar a la creación de una identidad colectiva, básicamente la creación de un “nosotros” por la demarcación de un “ellos”, siempre existe la posibilidad de que esa relación de “nosotros” y “ellos” se convierta en una de “amigos” y “enemigos”; es decir, que se convierta en una relación de antagonismo. Esto sucede cuando el “otro”, que hasta entonces se había considerado simplemente como diferente, empieza a ser percibido como alguien que cuestiona nuestra identidad y amenaza nuestra existencia. A partir de ese momento, cualquier forma que adopte la relación “nosotros/ellos” (tanto si es religiosa como étnica, económica o de otro tipo) pasa a ser política.

Autor: Alberto Constante

La verdad

(…) la verdad no es la única dimensión que cuenta: hay verdades que son triviales, hay verdades que son tontas, hay verdades que sólo interesan a ciertos individuos. “Una proposición significa algo si y sólo si puede ser declarada falsa verdadera o falsa”, afirma una escuela filosófica muy en boga entre los científicos norteamericanos. Yo no lo creo: hay otra dimensión del significado que no puede ignorarse: la importancia. Es cierto que un teorema en cualquier parte del mundo es válido en todas las demás, pero a lo mejor a nadie le importa (lo sé muy bien, como autor y lector de numerosos teoremas que no le interesan prácticamente a nadie). (Varsavsky, 1969: 47).

La verdad sobre Papá Noel

http://historiasdeldiaadia.com/blog/wp-content/uploads/2006/12/la-verdad-sobre-papa-noel.jpg

Como quien lo mira de afuera: la sabiduría del que está adentro, pero lejos

Expresa Alfredo Moffatt en una entrevista:

Lo más importante es que descubrí la libertad y la posibilidad de ser un observador de la sociedad, porque vos no podés ser un observador si no estás afuera. Una persona es lúcida simplemente porque no está metida en el lío. Entonces cualquier linyera puede decir cosas bastante sabias porque por más que esté adentro, ahí nomás, está lejos.

Revista Topía

En esta oportunidad les dejo información acerca de una revista en la que podrán encontrar diversos artículos interesantes, sea tanto en su versión impresa como online: http://www.topia.com.ar/default.htm
Topía Revista se publica desde 1991 en Buenos Aires, Argentina tres veces al año (Abril, Agosto y Noviembre). Se propone como un espacio de reflexión donde el psicoanálisis, al no pretender transformarse en una cosmovisión, se pueda encontrar en un diálogo fecundo con la sociedad y la cultura, implicando a distintas disciplinas y enfoques. Así conviven diferentes perspectivas que no implican eclecticismo. Por el contrario, son una forma de construir un pensamiento crítico que pueda dar cuenta de los problemas que atraviesa el sujeto en la actualidad de nuestra cultura.
Topía Revista no se subordina a ninguna institución pública o privada, ni a diferentes grupos teóricos. Debate, disenso y pluralidad son el eje de Topía, como búsqueda de una esperanza basada, al decir de Spinoza, en una razón apasionada. Para ello se transforma en un lugar -una topía- donde puedan aparecer los encuentros y desencuentros necesarios en el que nos podamos comprometer como ciudadanos y psicoanalistas de esta región del planeta.

TOPIA: LUGAR
Una palabra que encontramos para definir un posicionamiento, un lugar que permite encontrar el hilo de nuestros deseos. Para que los mismos no se pierdan en utopías, en sueños imposibles de ser realizados. Pretendemos que la revista sea una Topía de la pasión. Pasión de la vida hasta en la muerte.

La libertad es un movimiento de la conciencia

“En mi viaje a Nicaragua este fue el primer día que hizo sol, estaba solo y el viento de la lancha al desplazarse por el río golpeaba mi cara. Nada en la cabeza, excepto el pañuelo y el itinerario para mañana. Las garzas volando a 4 metros de mi, y una conversación agradable.

La mejor sensación que he tenido”.

Alvaro Herreras



Fotografía
: Juanjo Fernández

“La libertad no es una filosofía y ni siquiera una idea: es un movimiento de la conciencia que nos lleva, en ciertos momentos, a pronunciar dos monosílabos: Sí o No. En su brevedad instantánea, como a la luz del relámpago, se dibuja el signo contradictorio de la naturaleza humana”.

Octavio Paz – La otra voz

Fotografía: majovila

“Para la libertad, sangro, lucho, pervivo”.



( J.M. Serrat)