“Ni amamos nuestra tierra, ni la servimos. Sus glorias no nos mueven y somos indiferentes a su tragedia. Somos malos hijos. Ni recordamos tan siquiera que el que reniega de su tierra, porque es dura y sorda a la caricia del trabajo: es un pusilánime; que el que huye de su tierra para no ver que la injusticia ha hecho carne de ella: es un cobarde; y el que la abandona porque en otras tierras la vida es promisoria y halagüeña: es un calculador”.

La Rioja Heroica
Dardo de la Vega Díaz
El labrador y el artesano, a pesar de ser sirvientes de su amo, cumplen con su obligación cuando hacen lo que se les pide. Pero el Tirano ve a aquellos que lo rodean como si estuvieran rogando y pidiendo sus favores; y éstos deben hacer no sólo lo que él les ordena, sino que deben pensar lo que id quiere que piensen, y la mayoría de las veces también darle satisfacción y hasta adelantarse a sus pensamientos. No basta con obedecerle, ellos también deben agradarle; deben hostigar; torturar, qué digo, matar en Servicio suyo; y [ … ] deben renunciar a sus gustos por los gustos de Él, violentar sus inclinaciones y deshacerse de su propio temperamento natural. Deben observar atentamente sus palabras, su voz, sus ojos y hasta sus cabezadas de sueño. No deben tener ojos, pies, ni manos, sino que deben estar COMPLETAMENTE alertas, espiando su voluntad y descubriendo sus pensamientos. ¿Ésta es una vida feliz? Más aún, ¿merece esto llamarse vida?

Estienne de la Boetie
,
Un discurso sobre la
servidumbre voluntaria
La sociedad es un animal muy misterioso, con muchos rostrosy ocultas potencialidades, y […] es un signo de extrema miopía creer que el rostro que la sociedad te está presentando en un determinado momento es su único rostro verdadero. Ninguno de nosotros conoce todas las potencialidades latentes en el espiritu del pueblo.

Václav Havel,
31 de mayo de 1990
La risa tiene algo de reoolucionario. En la iglesia, en el palacio, en el desfile, frente al jefe de la oficina, el policía, el gobierno alemán, nadie rie. Los siervos no tienen derecho de reir en presencia de los terratenientes. Sólo los iguales ríen. Si a los inferiores se les permitiera reír enfrente de sus superiores, y si aquéllos no pudieren reprimir su hilaridad, eso querria decir que se acabó el respeto.

Alexander Herzen
En consecuencia; esta interpretación oficial se funde con la realidad. Empieza a predominar una mentira general y totalizadora; la gente empieza a adaptarse a ella, y todos, en algún momento de sus vidas, pactan con la mentira o coexisten con ella. Bajo estas condiciones, afirmar la verdad, comportarse auténticamente rompiendo el tejido de mentiras -pase lo que pase, incluso enfrentarse al mundo entero- es un acto de extraordinaria importancia política.

Václav Havel,
dramaturgo checo”