“La idea no fue desarrollar América según América, incorporando los elementos de la civilización moderna; enriquecer la cultura propia con el aporte externo asimilado, como quien abona el terreno donde crece el árbol. Se intentó crear Europa en América trasplantando el árbol y destruyendo lo indígena que podía ser obstáculo al mismo para su crecimiento según Europa y no según América”.
“La incomprensión de lo nuestro preexistente como hecho cultural o mejor dicho, el entenderlo como hecho anticultural, llevó al inevitable dilema: Todo hecho propio, por serlo, era bárbaro, y todo hecho ajeno, importado, por serlo, era civilizado. Civilizar, pues, consistió en desnacionalizar —si Nación y realidad son inseparables—.”

De Los Profetas del Odio (Arturo Jauretche)

Construir “una seguridad con la comunidad. No sobre la comunidad, con su fatal secuela de autoritarismo. No para la comunidad dónde, tarde o temprano, las fuerzas de seguridad terminan ubicándose fuera de la comunidad, convirtiéndose de hecho en un organismo con su propia dinámica, percibida como ajena y muchas veces hostil a los intereses del conjunto. Se trata en definitiva de la creación de espacios de participación y control social. Porque la seguridad ha dejado de ser un tema exclusivamente policial. Es una construcción comunitaria donde el compromiso, la participación y el control social son el reaseguro”.

(Participación y control social. Secretaría de Seguridad, GPBA,1998).