El 35% de jóvenes pobres cree que dentro de 5 años estará “muerto”

Publicado en: http://www.quilmespresente.com/notas.aspx?idn=131499&ffo=20080825

Lo revela encuesta con adolescentes del Conurbano que no estudian ni trabajan

El 35% de los adolescentes y jóvenes de entre 15 y 20 años que vive en el Conurbano y no estudia ni trabaja cree que dentro de cinco años va a estar “muerto”. El escalofriante dato surge de una encuesta encargada por el ministro de Desarrollo Social Daniel Arroyo y encendió una luz de alarma en el gobierno provincial.

El primer paso que dio la administración de Daniel Scioli para tratar de revertir este oscuro panorama fue la puesta en marcha de un programa para tratar de “rescatar” a ese grupo social “en riesgo”, brindándoles herramientas que faciliten su acceso a la educación, la salud y el trabajo. Pero el pesimismo con el que los jóvenes ven el futuro torna más que dificultoso lograr que dejen de sentirse excluidos.

La encuesta fue elaborada a fines del año pasado por la cátedra Unesco a pedido de Arroyo y dividió a los adolescentes y jóvenes en cuatro grupos: los que “sólo estudian”; los que “estudian y trabajan”; los que “sólo trabajan”; y los que “no trabajan ni estudian”.

Según el relevamiento, el grupo de los que “sólo estudian” está conformado por jóvenes pertenecientes a unidades familiares de los sectores medios típicos; mientras que el de los que “estudian y trabajan” comparten ciertos rasgos con los anteriores, pero tanto ellos como sus familias “se encuentran con cierta precariedad e inestabilidad económica y laboral”, lo cual los hace “vulnerables”.

El informe destaca que en el grupo de jóvenes que “sólo trabajan” conviven dos realidades distintas. Por un lado, están los que trabajan y han abandonado los estudios formales y, por otro, están quienes han finalizado la educación media y no siguen estudios superiores. Los primeros pertenecen a sectores precarizados con diversos niveles de vulnerabilidad. Los otros, en cambio, están más cerca de pertenecer a los sectores medios.

El grupo de riesgo, en tanto, es el compuesto por jóvenes que “ni trabajan ni estudian”. Por sus atributos familiares y socioeconómicos podría decirse que se trata de jóvenes que viven “diversos niveles de exclusión”.

FUTURO INCIERTO

Al ser consultados sobre las “expectativas sobre el futuro”, el 35% de los adolescentes y jóvenes de 15 a 20 años que no estudian ni trabajan respondió que “dentro de cinco años” va a estar “muerto o excluido”. Otro 30% dijo que se ve “con trabajo precario” y el restante 35% aseguró que podrá cumplir con su vocación.

El ministro Arroyo explicó a EL DIA que “lo más preocupante es que esa visión negativa del futuro no es abstracta, sino que la tienen basándose en hechos concretos ocurridos a su alrededor, como la muerte de un familiar, amigo o conocido del barrio en un hecho delictivo o por el consumo de ‘paco'”.

El informe destaca en ese sentido que los jóvenes “perciben que en esta sociedad no se vislumbran propuestas mejores para su generación y para las generaciones siguientes, donde las decisiones que se pueden tomar son, en el mejor de los casos, a mediano plazo. Por eso, se comprende la visión negativa del futuro a través de su apreciación y evaluación del presente. Existe una percepción de una realidad actual adversa y de difícil modificación y mejora”.

Esa franja social está “convencida de que ha sido dejada en la banquina, resignada, impotente para dominar su porvenir. Son jóvenes excluidos, expulsados a la calle sin nada que hacer”.

El relevamiento señala que “en el relato de los jóvenes se visualiza cierto pesimismo hacia el futuro: clara dificultad de pensar y por ende desear, proyectar e imaginar un futuro para ellos. La opción es vivir el presente, lo inmediato, el momento”.

Y concluye que “no se perciben posibilidades de cambios significativos positivos en un futuro próximo. En su proyección se identifica un grado importante de incertidumbre, en muchos casos asociada a la fuerte desconfianza que les merece la clase política”.

LA FAMILIA

El valor más jerarquizado por los cuatro grupos sobre los que se hizo la encuesta es la seguridad familiar. La demanda de protección, afecto y cuidado por parte de los familiares parece ser un denominador común tanto de los que poseen un grupo familiar estable como de los que pertenecen a grupos familiares desintegrados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s