“Los partidos (políticos) son instituciones que se deben fortalecer para el afianzamiento del sistema democrático y para garantizar la participación ciudadana en las decisiones. Andar ese camino requiere, en primer lugar, puertas abiertas para una vinculación más estrecha entre (ellos) y la sociedad; y paralelamente, ejercitar la democracia interna, el debate, el estudio y la elaboración de proyectos que permitan superar el proceso de creciente desigualdad social, pobreza y desocupación que viven hoy los países de la región. Hace falta una profunda renovación en la dirigencia política y en el compromiso social de los partidos …”.
DUARTE, Miguel y otros (1998): Dinámica Política. Córdoba, ed.galeón, p.85.
